nos quedaremos solos y será ya de noche.
nos quedaremos solos mi almohada y mi silencio
y estará la ventana mirando inutilmente
los barcos y los puentes que enhebran sus agujas.
yo diré: ya es muy tarde.
no me contestarán ni mis guantes ni el peine,
solamente tu olor, tu perfume olvidado
como una carta puesta boca abajo en la mesa.
c’est la java de celui que s’en va
c’est sa java, c’est ma triste java.
morderé una manzana fumaré un cigarrillo
viendo bajar los cuernos de la noche-medusa
su vasto caracol forrado en terciopelo
donde duermen tus senos quemados por la luna.
y diré: ya es de noche
y estaremos de acuerdo oh muebles oh ceniza
con el organillero que remonta en la esquina
sus títeres de luna para los niños pobres.
c’est la java de celui qui s’en va
c’est sa java, c’est ma triste java.
es justo, corazón, la canta el que se queda,
la canta el que se queda para cuidar la casa.
